En un mundo en el cual las mimicas y expresiones faciales no sirven de nada, cada sentimiento surge fisicamente cuando llega a su punto maximo. contrariamente a loq ue muchos podrian creer, el hecho de no contar con la vista no es sinonimo obligado de tristeza, estado depresivo permanente y otros sindromes que un vidente temeria enfrentar si es que perdiera la vista. Asi dos jovenes del centro Luis Braille contaron entre risas como una seƱora se exclamo al verlas pasar riendose en la calle un:"dios mio! los ciegos habian sabido reir!". En Bolivia, lastimosamente, la "desgracia" de ser ciego es algo que asusta a tal punto de que se podria creer que es algo contagioso. Los ciegos estan asi relegados al rango de "sub-humanos" que un breve aceso de lastima basta para mandar eesconderse en la oscuridad del olvido.