
"La oferta de carne estaba balanceada, se producían 180 mil toneladas y se consumían 170 mil toneladas. Ahora esta demanda también se ha incrementado por el efecto natural del crecimiento vegetativo de la población estimada en un 2,5 por ciento", señaló Áñez.Los ganaderos esperan que el Gobierno manifieste su intención de crear un plan de desarrollo ganadero que conste de investigación, extensión, sanidad, infraestructura productiva, créditos agropecuarios y ganaderos. La política agraria debe garantizar la propiedad privada, indican.
"El Gobierno nos ha respondido que importará alimentos y carne para solucionar el problema", dijo Áñez a tiempo de indicar que los precios de la carne especialmente son más altos en el mercado internacional que en Bolivia.