
Desde el anuncio de la nacionalización de la telefónica ENTEL por parte del gobierno, pasando por las marchas en contra de los procesos autonómistas del oriente del país, festejos altiplánicos en honor de Evo Morales y bloqueos de carreteras por motivos municiaples y otros líos desparamados de por el país, el mes de mayo boliviano no escatimó en protestas, contra protestas, pedradas, quemas de ánforas, gritos de guerras, visitas de cuarteles y llamados a enfrentamientos, cuando no son a la guerra civil. Basta añadirle precios que se van volando hacia las nubes, discursos que llaman al resentimiento y odio racial, leyes truchas que nadie obedece, manoseos políticos diversos, paises vecinos que se la pasan opinando sobre la situación y así obtendran un mes más donde no se sabe qué esperar ni pensar mientras las filas de migrantes deseando irse aumentan frente a las embajadas extranjeras.